¡Quiero aprender a nadar contigo!

Cuando asistimos con nuestros hijos a la playa, no siempre disfrutamos el paseo a plenitud, preocupados por el peligro que representa la estancia de ellos en el mar.

Este temor se acentúa en los adultos que no saben nadar, pero es importante que, a pesar de esto, exista la disposición de enseñar al niño y a la niña.

...¿Y cómo enseñar al niño?


En la etapa inicial de aprendizaje no es necesario que seas un especialista, ya que los primeros juegos y ejercicios que se realizan son fáciles, sencillos y se ejecutan a poca profundidad. Nunca debes obligarlo a entrar en el agua; esta acción hay que estimularla con mucha paciencia hasta que el niño y la niña lo deseen voluntariamente.

Debes ser capaz de reaccionar sin irritarse ante las dificultades que presente el pequeño durante la instrucción, encontrar vías para que asimilen con agrado y sin temor los ejercicios. Bríndale en todo momento confianza y comprensión.

Cuidado con los salvavidas que no se ajustan correctamente al cuerpo del niño o de la niña, pues pueden deslizarse hacia las piernas durante las maniobras en el agua y provocar un accidente que va desde la simple aspiración hasta un accidente fatal.

Algunas recomendaciones


Los ejercicios que se realizan con el niño tanto en la playa como en la piscina, se pueden ejecutar con salvavidas o cámaras de goma; les sugerimos no llevarlos pasivamente, sino como un medio de desarrollo de habilidades para el aprendizaje de la natación.

Ejemplo de ejercicios:

- El niño debe caminar sosteniendo el salvavidas que lleva el adulto.
- Introducción por el salvavidas que se sostiene en posición horizontal.
- Introducción por el salvavidas que se sostiene en posición vertical.
- Flotar en el agua apoyado en el salvavidas que sostiene el adulto, realizando movimientos con las piernas.
- Saltar y realizar la introducción por el salvavidas que se sostiene.
- Con los pies apoyados en el salvavidas, realizar movimientos de brazos.
- Flotar apoyado en el salvavidas y deslizarse suavemente, llevado por el adulto.

Los ejercicios mostrados constituyen algunos ejemplos de las combinaciones que se pueden realizar para lograr que el niño y la niña se ejerciten y se sientan seguros en el agua.

De igual forma estos juegos instructivos permiten obtener en el niño y la niña, resultados favorables en la esfera educativa, entre ellos:

- Mejora la conducta, el colectivismo y la socialización de los niños entre ellos y con los adultos.
- Con lña práctica de la natación se aumenta la resistencia del organismo a las diferentes enfermedades.
- Se moderan conductas como la eliminación del miedo al agua en los más tímidos y descarga de ansiedad en los más activos.

- Los juegos y ejercicios en el agua proporcionan alegría, bienestar y una incorporación entusiasta al resto de las actividades. Los procesos de sueño y alimentación son más favorables, el descanso transcurre tranquilamente y mejora notablemente el apetito, lo cual se refleja en un mejor estado de salud.Por todo lo anterior te recomendamos que la práctica de la natación con tus hijos la comiences tempranamente, ya que esta ejerce sobre los pequeños valiosos beneficios que los prepararán física y mentalmente para la vida.

Programa "Educa a tu Hijo"

INDER

UNICEF

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