El Trabajo con las longitudes

 

MSc. Elena M. Cruz Ruiz

Profesora Auxiliar

 

Introducción

 

Todos los objetos y fenómenos del mundo natural y social donde se desenvuelve el niño tienen algunas propiedades que pueden compararse cuantitativamente. Esto permite, al analizar esta acción, dividir las propiedades en clase. A estas clases pertenecen los elementos que al aplicar un procedimiento de medición propio para ellos, se obtienen resultados iguales. Una clase formada así se denomina magnitud.

 

Dentro de esta clase se pueden diferenciar longitudes, superficies volúmenes, masa y tiempo, entre otras. Todo objeto, proceso o estado que corresponda a una clase de este tipo, es representante de esa magnitud. Al explicar el concepto magnitud se infiere la existencia de un procedimiento de medición.

 

 ¿A qué se le llama medir?

 

“Medir quiere decir determinar cuántas veces un representante de una magnitud se encuentra en otro representante de la misma magnitud. Al representante seleccionado para comparar se le llama magnitud unidad o simplemente unidad”.

 

En nuestra vida diaria utilizamos y aplicamos con frecuencia diferentes unidades como son:

(1m) un metro (unidad de longitud),   (1m) un metro cuadrado (unidad de superficie)

(1Kg) un kilogramo (unida de masa),    (1S) un segundo (unidad de tiempo)

 

En la edad preescolar, específicamente en el tercer ciclo, se comienza a trabajar con las magnitudes.  El conocimiento de las magnitudes al igual que el trabajo con conjuntos, inicia al niño en el reconocimiento de las partes cuantitativas del mundo que lo rodea, pero son las longitudes las que caracterizan el trabajo con los niños de estas edades.

 

Los objetivos del medio en que se desarrolla el niño, tiene cada uno sus dimensiones y así tiene que ser percibidos por ellos.

 

Este aprendizaje se logra mediante un trabajo sistemático de las  educadoras y maestras, desde las primeras actividades programadas y otras formas organizativas del proceso educativo, y durante toda la infancia preescolar.

 

Se inicia con los niños de cuatro a seis años y está muy vinculado al trabajo con los conjuntos, por lo tanto, estos aspectos deben trabajarse paralelamente en esta edad.

 

-La esencia de la comparación de longitudes

 

Las educadoras deben conocer dos aspectos que fundamentarán las operaciones mentales que realizarán los niños. Estos aspectos deben ser desarrollados de forma intensiva y paralela en las actividades programadas estas operaciones mentales son:

 Comparación de magnitudes.

Establecimiento de comparaciones de magnitudes relacionadas con la comparación de conjuntos.

 

En esta etapa del trabajo debemos tener presente que el niño no ha alcanzado aún un desarrollo del lenguaje que le permita denominar tres longitudes diferentes: largo, ancho y alto, el solo conoce dos largo y alto, por lo que la educadora y la maestra tiene que tenerlo en cuenta al trabajar con ellos.

 

Para ello debe trabajarse utilizando el vocabulario específico de las longitudes y así podremos saber si comprenden la tarea que se plantea  o no.

 

Este contenido resulta difícil para que los niños lleguen a resolver las tareas y a dar una respuesta correcta. Para ello se hace necesario tener en cuenta los aspectos metodológicos siguientes:

 

-Se le hablará más despacio, en correspondencia con el tipo de tarea a resolver y la longitud que se trabaja.

 

-Se ofrece niveles de ayuda para la compresión, que los niños deben tener de lo que se les plantea que hagan, para ello:











 

En la comparación de longitudes observamos los objetos individualmente respecto a sus dimensiones.  Cuando estudiamos la comparación de conjuntos vimos que existían dos formas para analizarla, la global y la detallada, estas también serán las formas que utilizaremos en el trabajo con longitudes.

 

Existen diferencias notables entre estas dos formas cuando trabajamos con la comparación de longitudes, en la infancia preescolar se utiliza la comparación global como la formal fundamental, hasta que ya en el sexto año de vida se inicie la acción de medir.

 

En la comparación de longitudes hay aspectos que están referidos al desarrollo sensorial. El desarrollo de las ideas sobre dimensiones es un desarrollo sensorial.

 

En esta comparación se profundiza en las ideas que tiene los niños sobre las longitudes, y la educadora, sobre la base de estos conocimientos, desarrollará los distintos aspectos de este trabajo con mayor éxito, para ello es fundamental para la maestra conocer el desarrollo intelectual de los niños y el papel que desempeñan todos los analizadores sensoriales. La percepción de las dimensiones de los objetos se realiza en la edad preescolar a través de varios analizadores.

 

Esta percepción constante es muy relativa en los pequeños de tres a cuatro años, pues han acumulado una serie de experiencias y, sobre esa base, se va reflejar cómo ese objeto ha repercutido en los órganos sensoriales. Esto posibilita a los  niños poder reconocer de forma estable el objeto y su tamaño, independientemente de su posición y distancia en el espacio.

 

La percepción constante comienza a desarrollarse a partir de los tres años y solamente con los objetos que se ven frecuentemente. Esta experiencia se puede acumular como referencia para todos los objetos. Si la percepción visual predomina es necesario apoyar los movimientos a través del analizador cinestésico y táctil.

 

Los niños tienen que palpar las dimensiones con los dedos y las manos, realizar mediciones mayores con ambas manos. En las observaciones  que realiza para comparar longitudes y para medirlas, el niño debe utilizar el analizador cinestésico, que no es más que el movimiento de los ojos y el analizador táctil, midiendo la diferencia con los dedos y reconociendo así las longitudes de los objetos.

 

Se debe considerar también que las longitudes de los objetos pueden tener carácter relativo y su determinación depende de la posición ocupa en el espacio.

 

Como ejemplo tenemos que la longitud de dos bastones que se convierte en la altura si se coloca de forma vertical, y se convierte en largo cuando se coloca en posición horizontal.

 

Se ha comprobado que es difícil para el niño analizar las dimensiones de un objeto desde otro punto de referencia, por lo que se debe incluir esta relación en los ejercicios que se programen.

 

Ejemplo: la maestra utiliza tiras de papel en un ejercicio para construir caminos largos y cortos y luego, en otra tarea, las utiliza para construir una cerca y las convierte en altura.

 

Camino Largo

 camino_largo camino_largo camino_largo camino_largo

 

Camino Corto

 camino_corto camino_corto camino_corto camino_corto

 

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