Criterios para evaluar la actividad programada


1.
Creación de las condiciones necesarias para realizar la actividad.  Entre las condiciones fundamentales que deben garantizarse al realizar las actividades programada se encuentran:

- La planificación de la actividad, que debe considerar lo que ya el niño ha alcanzado en aprendizajes, comportamiento y desarrollo, logros para seguir avanzando y las limitaciones que deben superar.

- Determinación de las variadas acciones que los niños realizarán en el grupo o subgrupo para propiciar el alcance de los objetivos, teniendo en cuenta las características de los niños.

- La organización del espacio físico que se va a utilizar previendo las condiciones higiénicas sanitarias del mismo.

2.
Utilización de materiales y medios didácticos.  Una adecuada utilización de materiales y medios didácticos requiere:

- Su selección desde el propio momento de la planificación de la actividad, teniendo en cuenta los objetivos y contenidos planteados, analizando además la cantidad de medios y materiales que resultan necesarios, así como las potencialidades de dichos materiales y medios considerando la edad.

- Su organización de forma tal que estén al alcance de los niños para que puedan utilizarlos según los intereses y necesidades de la tarea.

- Propiciar que los compartan y cuiden.

- Prever la forma adecuada de su utilización en correspondencia con las acciones que los niños realizarán. 

- Creación de condiciones higiénico - sanitarias.

3. Promoción de la alegría de los niños y su deseo de realizar la actividad.  La alegría de los niños durante la realización de las actividades programadas se logra cuando:

Las actividades les resultan atractivas y se corresponden con sus intereses.

Se utilizan procedimientos lúdicos.

Tienen la posibilidad de moverse libremente por una necesidad surgida de la propia actividad que realizan, así como interrelacionarse con otros niños.

4.
Orientación a los niños y niñas sobre lo que van a hacer y cómo hacerlo:

- La orientación es el momento previo a la ejecución de la actividad, donde tienen lugar la motivación inicial, que implica lograr una buena disposición para realizar la actividad.

- Propicia además, la comprensión por cada niño del qué, cómo, con qué van a hacer, así como  con quién y donde. 

- Es una ocasión más para escuchar las sugerencias de los niños, las cuales podrán tener en cuenta al orientar lo que van a hacer.

5.
Estimulación de la participación de los niños en la actividad: 

- La constante estimulación de los niños mediante preguntas, diálogos y otros recursos, propiciará que  expresen sus intereses, inquietudes y sugerencias que deben tomarse en cuenta en el desarrollo de la actividad.

6.
Atención a las diferencias individuales:

- Se debe prestar atención al desempeño de todos y cada uno de los niños.  Para estimular la realización de las acciones necesarias por cada uno de ellos durante la actividad, se utilizará el reforzamiento positivo, así como, la reorientación en los casos necesarios.

- Se ofrecerán los niveles de ayuda cuando se requiera.

- Es importante tener en cuenta que las tareas que se planifican deben tener en cuenta los diferentes niveles de desarrollo de los niños.

  1. 7.Creación de un clima emocional  caracterizado por la alegría de los niños que se logra cuando:


    - Desde el inicio de la actividad se propicia una buena disposición en los niños para insertarse en las acciones que van a realizar, las cuales deben ser atractivas y responder a los intereses de la edad.


    - Se utilizan métodos y procedimientos que contribuyan a ello, en especial los lúdicos.


    - Se ofrece al niño la posibilidad de moverse libremente, ya sea por una necesidad surgida de la propia actividad que realizan, para buscar cosas o solucionar tareas colectivamente, entre otras situaciones.


    - Al comunicarse con los niños, los adultos  expresan agrado en  su rostro,  en su tono de voz y en sus movimientos.


    8.
    Promoción de relaciones entre los adultos y los niños y de ellos entre sí:


    - Los procedimientos utilizados en la actividad, deben favorecer el intercambio y el trabajo conjunto.

    Durante toda la actividad debe intervenir oportunamente, debiendo caracterizarse la comunicación educador – niño/a por un lenguaje que trasmita confianza y afecto.


    - En todos los momentos de la actividad se estimularán el intercambio e interacción entre los niños al compartir ideas, entre otras cosas.


    Aprovechará las potencialidades de algunas situaciones imprevistas, que pueden favorecer la relación entre los niños.


    9.
    Alcance de resultados en función de los objetivos de la actividad: 


    - Esto implica la valoración de los resultados que los niños logran en la actividad, tanto de forma cuantitativa (número de niños que logran los objetivos y los que no los logran) como cualitativa (los que logran los objetivos sin dificultades, los que los alcanzan con ayuda, así como los que no los alcanzan y posibles factores que influyen).  Por tanto, no se trata de calificarlos, sino de saber qué no se logró y por qué; quiénes no logran los objetivos y lo que influye en ello, lo que implica además la valoración de la efectividad de las acciones pedagógicas.


    10.
    Estimulación de la iniciativa y la acción independiente de los niños:


    - Para ello deberán promover y tener en cuenta las sugerencias que los niños hacen, sin apartarse de los objetivos o propósitos de la actividad y del cumplimiento de su función orientadora, la cual debe llevarse a cabo sin imposiciones, con flexibilidad, sin frenar la iniciativa de los niños.


    11. Utilización de procedimientos lúdicos para desarrollar la actividad:


    - Concibe las actividades en forma de juego, utilizando procedimientos lúdicos que favorecen la comprensión y realización de la actividad en un clima agradable para los niños.