EDUCACION PLASTICA

TERCER CICLO (Cuarto y quinto año de vida)

CARACTERIZACION DEL PROGRAMA

Los  niños  de este ciclo se diferencian de los pequeños  de  la  edad temprana,  porque  comienza  a percibirse un cambio  en  su  actividad plástica.  Representan las imágenes de forma intencionada, le  dan  un nombre y las relacionan con los objetos conocidos del medio que más le han impresionado, a esta etapa se le llama la animación de la  imagen. Esta  intencionalidad  será  aprovechada para enseñar a  los  niños  a planificar  su actividad, lo que evita la repetición de lo  que  mejor sabe hacer.

Es necesario, en todo momento, enriquecer perceptualmente a los niños. La adquisición de imágenes visuales variadas posibilita que los  temas sean ricos en  imágenes plásticas. De ahí se desprende la  importancia que  tiene  el  desarrollo temprano de  la  apreciación  y  producción plástica de forma integrada.

Las actividades plásticas en este ciclo tendrán un carácter  dinámico, lúdicro,  emocionante, creador, independiente y sistémico  pues  deben ser  relacionadas con todas las actividades de los diferentes  programas.

OBJETIVOS

Las educadoras trabajarán para que los niños:

- Perciban la belleza reflejada en los objetos, en la naturaleza y obras de arte.

- Expresen de forma plástica en un tema  sugerido  o  seleccionado con ayuda y por ellos, sus ideas, vivencias y sentimientos.

- Adquieran habilidades manuales.

CONTENIDOS

- Apreciación  plástica de algunos fenómenos de  la  naturaleza,  de   situaciones del medio, ilustraciones de libros infantiles,    pinturas, esculturas,  fotografías, juguetes y artesanías.

- Producción de  imágenes plásticas (gráficas, visuales,      visual/verbal)  de  personas,  animales,  algunos  fenómenos  de  la naturaleza,  objetos  del medio y obras de arte.  Planificación  del tema con ayuda del adulto.

- Utilización de técnicas plásticas  y  materiales  industriales,   desechables y naturales.

- Realización de juegos dactilares.

- Confección  de  objetos  mediante:

. Papel:

Arrugar

Desarrugar

Trozar

Agujerear

. Ensarte de cuentas grandes y medianas con perforaciones de 3 a 5 mm de ancho.

. Rasgado y pegado de papel.

Rasgado libre.

Rasgado de pellizco.

Rasgado de figuras troqueladas en línea recta y siguiendo el contorno.

Rasgado de tiras de papel siguiendo una línea de punto trazada por la educadora.

Rasgado de figuras impresas en revista y periódico, sin seguir el contorno exactamente.

En figuras con cortes angulares, aplicando la costura recta.

En figuras sencillas con perforaciones, aplicando la costura recta y siguiendo el contorno.

Doblado de papel por un eje.

Dobleces rectangulares formando cuadrados: el libro, el pañuelo, la puerta y la mesa.

Dobleces   con    diagonales  dando  lugar   a   triángulos: la pañoleta, la servilleta, la casa de campaña, el barco de vela y el papalote.

Dobleces combinando las dos formas anteriores: el vaso, el gorro y el barco.

Dobleces anchos siguiendo una línea de puntos.

Recorte libre en cualquier dirección.

Recorte alrededor de formas rectangulares de figuras impresas en revistas y periódicos, sin seguir exactamente el contorno.

Recortado   de figuras impresas en revistas y  periódicos, cerca del contorno.

ORIENTACIONES METODOLOGICAS

Las actividades programadas de educación plástica se comienzan en este ciclo, con dos frecuencias semanales.

Al inicio del curso escolar se realizarán de tres a cuatro actividades libres,  con el objetivo de conocer como se incorporan a este tipo  de actividad los niños y, al mismo tiempo, valorar el desarrollo alcanzado en el año anterior. Para estas actividades se seleccionan  técnicas ya conocidas como: impresión, modelado, dibujo con crayola o  lápices.

Las educadoras al organizar los contenidos, desde el inicio del  curso escolar,  deben  tener en cuenta que se planifiquen en un  orden  creciente de dificultades.

Creación de condiciones y organización de las actividades.

Para enseñar a los niños a ser organizados y seleccionar los  materiales, la educadora determina un lugar fijo del salón para colocar  todo tipo  de  material  plástico (industrial o  desechable): un  estante, repisa, mesa, entre otros. Este lugar se enriquece con material  recopilado  por los niños en sus paseos o recogidos en sus casas (cáscara de huevos, conchas, piedras, ramas, hojas, tapas, etc.), y se  organiza por tipo de material en diferentes materiales (cajas, bolsas, etc.)

Las actividades de plástica se pueden realizar en cualquier lugar  del círculo  -salón, área exterior, pasillos, etc.-. Para  seleccionar  el lugar hay que tener presente, siempre, el tipo de tarea, el desarrollo alcanzado por los niños  y las características de los mismos.

Una forma más de organizar las actividades, es la colectiva, la  cual propicia  el establecimiento de relaciones de cooperación, la  aceptación de las ideas creadas entre todos. El trabajo en grupo necesita de una  organización y una orientación por parte de las  educadoras,  las que proponen el tema. En el cuarto año de vida la educadora enseñará a los pequeños a trabajar en conjunto, a partir de los propios  materiales  que  traen los niños, por ejemplo si los niños trajeron  de sus casas láminas de animales para conversar sobre ellas en la  actividad de lengua materna, la educadora  le orienta rasgarla cerca del contorno, para confeccionar un cuadro para el salón, entre todos se  ordenan las figuras en un formato grande y después son pegadas con la ayuda de los pequeños, se proponen otras técnicas para dar el acabado final  al trabajo.  Otra actividad en grupo puede ser la ambientación del  salón para una fiesta: hacer cadenetas y otros adornos sencillos. En  quinto año al reunirse los niños lo pueden hacer en pequeños grupos.

-  Apreciación  plástica  de algunos fenómenos de  la  naturaleza,  de   situaciones del medio, ilustraciones de libros infantiles,   pinturas, esculturas,  fotografías, juguetes y artesanías.

Los  niños de este ciclo observan todo lo que les rodea, cualidad  que ser  aprovechada para enseñarles a apreciar algunas  características estéticas de los objetos, la naturaleza y el medio circundante.

En  cuarto  año  de vida los niños observan  objetos  conocidos  como: juguetes que más les gustan, sus ropas, elementos de la naturaleza (la lluvia, piedras, árboles, flores, el cielo, animales más cercanos,  el sol,  entre  otros) y muebles. A los niños de quinto año de  vida  les agrada observar todo lo que le rodea, así como lo desconocido.

Enseñar a los niños a ver, observar requiere de una práctica  sistemática, para lo que se pueden aprovechar todos los momentos del día.  No es  necesario  planificar  actividades programadas  de  plástica  para desarrollar este contenido, sino que el mismo puede estar incluido en otras actividades programadas e independientes y procesos.

Las observaciones deben realizarse en un estado natural, las  educadoras   pueden proponer a los niños recoger las hojas de plantas que  se han caído, en una mesa colocarlas para ver como varía el color de  una y otra, la forma o la textura; de este modo se puede proceder con  sus ropas atendiendo a los estampados de las mismas.

Se  estimular  a los niños para que expresen con la palabra, gestos  y otras  formas de expresión todo lo que ven. Para lograr que se  cumpla este  requisito  las  educadoras evitarán preguntas  que  conduzcan  a respuestas de monosílabos, se pueden introducir en quinto año de  vida preguntas  divertidas, por ejemplo: al observar el agua, se les   pregunta  -  ¿De qué otros colores, además de azul puede  ser  el  agua?, ¿Cómo  ustedes  cogerían el agua con las manos para  tomar?,  etc.  Si observan  a los árboles: Qué sucedería si todos los árboles  del  área fueran rojos? Este tipo de pregunta permite desarrollar en los  niños un  pensamiento creativo y una forma no convencional de  apreciar  las cosas.  Tan poco se puede pretender que todos los niños  respondan  de igual  forma, perciban y narren lo mismo, las observaciones tienen  un sello particular.

Al  realizar las observaciones se enseña a los niños a utilizar  todos los  sentidos  y relacionar las vivencias con  los  conocimientos  que obtienen: la fragancia que despide una flor, a qué se nos parece, etc.

A los niños del cuarto año de vida se les enseñar  a percibir el color y la forma de los objetos y a los de quinto año de vida, además de  lo antes  señalado, la textura, el contraste de los colores, el  tipo  de material de que está  hecho y para qué está  destinado el objeto  observado.

Los tipos de observaciones que las educadoras desarrollarán serán  las libres y  dirigidas. Sobre este aspecto se pueden ampliar los  conocimientos en la bibliografía complementaria "La educación plástica en la edad preescolar", también se encontrarán otros tipos de  observaciones relacionados con la figura humana, las sombras, entre otros  aspectos, en forma de juego.

A  partir del cuarto año de vida se comenzar  la apreciación de  obras de valor artístico, en este año se centrará la atención, principalmente en  las ilustraciones de libros infantiles, fotografías y juguetes.

La  apreciación  de ilustraciones de libros infantiles  (consultar  el folleto  para  la metodología) en el cuarto año de vida  se  realizar  aprovechando  los contenidos de la literatura y la actividad  independiente, el objetivo principal es familiarizar a los pequeños con  este tipo de actividad.

Al  seleccionar  los libros las educadoras tendrán en cuenta  que  los mismos  reflejen  la cultura y tradiciones cubanas,  pero  si  tenemos otros, extranjeros, no se pueden desechar.

Apreciación de obras plásticas en el quinto año

En  el  quinto  año  se  introducen,  además  de  las   ilustraciones, fotografías, juguetes, las pinturas, esculturas, carteles, afiches y artesanías.

Se realizar, como mínimo,  una actividad programada de apreciación al mes, la que se puede desarrollar en la actividad programada de plástica  en el círculo infantil o en un centro cultural, un parque  u  otro lugar donde existan obras originales.

Propuestas metodológicas para apreciar una obra

Las  actividades  de apreciación comprenden dos  momentos:  el  primer momento  se relacionan con las actividades preparatorias y el  segundo con  la  apreciación  de la obra. Ambos momentos tienen  en  común  la propuesta de temas y las actividades productivas independientes.

- Actividades preparatorias (primer momento)

Las actividades preparatorias tendrán estrecha relación con el  contenido  de  la obra que se pretende apreciar en los próximos  días.  Las mismas  se planifican y organizan aprovechando los contenidos  de  las actividades  programadas; los procesos; los juegos y  las  actividades independientes  -paseos,  cuentos,  adivinanzas,  relatos,   conductas personales, vestuarios, etc.- . Estas actividades permitirán un  mayor acercamiento  a la obra de arte en el momento de su apreciación.  Para este  momento la educadora puede desarrollar los juegos que  se  recomiendan en la bibliografía complementaria.

- Apreciación de la obra

Después  de realizadas las actividades preparatorias, se procede a  la presentación y análisis de la obra.

En las actividades de apreciación se pueden utilizar diversos  métodos y  procedimientos, evitándose así restringir el trabajo a uno u  otro. En  estas  orientaciones metodológicas se mencionan algunos,  pero  no significan los únicos; entre ellos están: la conversación con apoyo de preguntas,  la  creación de relatos, las dramatizaciones,  los  juegos didácticos, hacer una representación plástica de lo apreciado  en  la obra, conversación sobre la obra.

El trabajo con una misma obra puede abarcar más de una actividad programada  de  plástica o de otras áreas, como es el caso  de  lengua materna  - a partir de las obras apreciadas: dramatizar, crear  adivinanzas, cuentos, relatos, etc.

Visita a centros culturales

La  realización  de  actividades de apreciación de obras  de  arte  no estará restringida solamente al salón. Es importante de los niños  a los  centros culturales -museos, exposiciones, un parque- siempre  que sea  posible. De existir las condiciones, las actividades  programadas se realizarán en estos lugares, para ello las educadoras deben  prepararse: primero -estudia las obras que se exponen para seleccionar una; conversa  con los autores o autor si es una exposición  transitoria  y por último coordina con el centro la visita de los niños.

- Producción  de  imágenes  plásticas (gráficas, visuales,   visual/verbal) de personas; animales; algunos fenómenos de la    naturaleza; objetos del medio y obras de arte. Planificación del tema  con ayuda del adulto.

Las  educadoras de este ciclo tienen la posibilidad de  dosificar  los contenidos  de  acuerdo al desarrollo alcanzado por los  niños  y  sus intereses.  En el cuarto año de vida se comienza a enseñar a los niños a  planificar sus actividades, haciéndose más compleja la tarea en  el quinto año de vida.

Es  característico,  al iniciarse este ciclo, que los  niños  realicen juegos con las imágenes que obtienen en los primeros trabajos,  pintan o  modelan algo, les pasan varias veces pintura por encima o  deshacen  lo  modelado una y otra vez. Sus trabajos son acompañados con  sonidos onomatopéyicos, gestos, movimientos de todo el cuerpo, estas  acciones son  concretas y las relacionan con la realidad, por ejemplo: Un  niño dice  que  dibujó un avión, seguidamente dobla la hoja y  la  suspende haciéndola volar.

Muchas  veces la palabra antecede a la expresión plástica,  los  niños dicen  lo que van hacer, este momento debe ser aprovechado para  enseñarlos a planificar su actividad plástica. Se les sugiere la selección de  un  tema, el que puede derivarse del contenido de  otra  actividad programada  o  situación creada por la educadora. Ejemplo: Si  en  la actividad programada de Conocimiento de la Vida Social hablaron de  la familia, la educadora les propone hacer una fotografía de algún integrante de su familia. En el quinto año de vida, ésta planificación  se realizaría uno o dos días antes a la actividad programada de plástica, con  el objetivo de que ellos aprendan a buscar sus materiales  de  no existir  en el salón. Si la educadora les sugiere hacer un cuadro  con materiales de la naturaleza, se organiza un paseo por los  alrededores del  círculo infantil, para recoger los materiales  (semillas,  ramas, hojas,  arena, etc.) que irán echando en unos cartuchos o  bolsas.  Es necesario acostumbrarlos a buscar los materiales.

El papel de las educadoras en las actividades debe ser activo,  pueden proponer  temas  a  los niños y sugerir las vías  de  realización.  Al motivar  a los pequeños, deben hacer referencia al cómo, al qué  y  al por  qué del tema. Los temas serán  sencillos en ambos grupos;  podrán notar como los niños del quinto año de vida son más independientes  al elegirlos.

Al representar de forma plástica sus ideas sentimientos y vivencias, a los niños de cuarto año de vida les gusta repetir los trazos y  formas modeladas  que más conocen. Para enriquecer las imágenes visuales,  se realizarán observaciones y análisis de los objetos que más les gustan. La efectividad de las observaciones van a dar como resultado, en ambos grupos, que  los niños vayan enriqueciendo  sus  configuraciones. Al observar las  características  de los objetos es  importante  que  lo toquen y jueguen con el mismo. Incluso es saludable ponerles  pequeñas tareas a resolver antes de la representación, de forma tal que piensen como hacerlo. Ejemplo: Al hacer la fotografía de su mamá se le pregunta,  después que observaron a su mamá en su casa, -¿Cómo se puso  mamá cuando  le  entregaron  el regalo?  Los otros niños  que  observan  al compañero  que contesta la pregunta después pueden decir cómo el  niño puso  la cara, cómo se paró, etc.  Estas tareas, tanto en cuarto  como en  quinto  años de vida les dan una mayor seguridad a los niños  a  la hora de hacer sus representaciones.

Cuando los niños estén representando objetos es necesario que aprendan a relacionar forma-color, lo que se obtendrá mediante manchas que dará  identidad a la forma.

La figura humana el niño la plasma desde muy temprano en sus trabajos, puede que sea una mancha, un punto, un rayón, etc. Para enriquecer las imágenes  de  la  figura humana, las  educadoras  proponen  diferentes juegos.

Desde el cuarto año de vida se recomienda incluir temas sobre  elementos de la naturaleza, las educadoras, aplicando los métodos de  dirección pedagógica, sobre todo los de influencia indirecta, enseña a  los niños a expresar en sus trabajos la belleza y el colorido reflejado en la naturaleza. Para ello, las observaciones, deben tener buena calidad. Es importante utilizar canciones, cuentos y poesías que refuercen sus características.

Para  la  representación  de temas sobre animales  se  pueden  aplicar diferentes  métodos que enriquezcan las experiencias visuales  de  los niños, con el objetivo de enseñarlos, entre otras cosas, a  distinguir las  semejanzas  y diferencias de los animales: los detalles  que  los distinguen  (orejas, picos, ojos, colas, plumas, pelos, etc.), a destacar,  en quinto año de vida, las poses que estos adoptan:  al  dormir, caminar, si saltan, etc. La representación de las poses de los  animales las educadoras las trabajarán con materiales moldeables (plastilina, barro, etc.), esto no quiere decir que los niños las transmitan  al dibujo.

-  Utilización   de   técnicas plásticas  y  materiales  industriales, desechables y naturales.

Tanto  las técnicas como los materiales, son meros instrumentos de  la expresión,  por  lo que deben ajustarse a las características  de  las edades  y  necesidades expresivas de los niños. La  selección  de  las técnicas ser  cuidadosa, evitando aquellas que requieren de un conocimiento exhaustivo por parte de los pequeños, o que coarten o  dificulten  su  expresividad. Al familiarizarlos con una nueva  técnica,  los temas  de  la actividad serán libres. Las técnicas para  ambos  grupos son:

. Distintas técnicas de impresión simple (estampaciones)

. Pintura con algunas de sus posibles formas de aplicación adecuada a cada grupo.

. Modelado con plastilina, barro, arcilla, papel mojado o seco.

. Técnicas mixtas que se pueden derivar de las combinaciones de las anteriores.

En el cuarto año de vida se introducen los pinceles y los lápices.  La educadora realizar  una conversación con los niños para explicarles el uso de cada uno de ellos, se pueden hacer demostraciones a medida  que se hacen las explicaciones. Cuando se les entregan los materiales  se dejará  que los examinen, lo tomen de diferentes formas, jueguen con ellos, sin  maltratarlos, seguidamente se demostrará la utilización correcta de los materiales, pero no tiene que estar todo el tiempo de la  actividad  programada llamando la atención sobre su uso  correcto, llamará de forma individual la atención cuando el niño le da un uso no adecuado  al material (romperlo, golpearlo), pues  cuando se  hace  lo contrario  los niños atienden más al uso adecuado de los mismos que  a su actividad  productiva.

Al utilizar pinceles y tempera  las educadoras enseñar n a cómo  tomar la  cantidad  necesaria  de tempera con el pincel,  a  enjuagarlo,  si necesitan cambiar de color. Al dibujar con crayola  los niños  aprenderán a no presionarla, evitando que se rompa la hoja o se estropee  la crayola.  Para que las crayolas no se partan y las puedan utilizar  de diferentes formas se les dar  sin el papel que las envuelve.

A los niños de ambos grupos se les proporcionan formatos de diferentes texturas, tamaños y color para el dibujo y la pintura.

Para enriquecer la experiencia de los niños con relación a la utilización  de  diferentes técnicas, las educadoras de  ambos  grupos  pueden ampliar  sus  conocimientos en los libros editados  por  la  Editorial Pueblo y  Educación, "A pintar 1, 2 y 3"; "El arte y la  impresión"  y "Arte con papel", además se utilizaran los materiales:"Utilización  de diferentes técnicas en el Círculo Infantil" y otros materiales.

Desde el cuarto año de vida los niños deben aprender que los  materiales  son de uso colectivo, para ello en el salón se destina  un  lugar fijo para colocar, de forma organizada, los materiales  convencionales o no.

En las actividades programadas se continuar trabajando las formas  y cualidades  de la plastilina, el barro, papel mojado u  otro  material moldeable.  Los  niños pueden modelar encima del tablero y  entre  las palmas de la mano. Se les enseña a estirar, unir, separar y prensar la masa.

Al  trabajar  con masas moldeables  (plastilina, barro, papel  mojado  y otros) las educadoras enseñar n a los niños a moldear figuras  articuladas  y  no  articuladas, aplicando   los  procedimientos:  sintético -consiste en modelar por separado las partes de un objeto y después se unen en un todo para conformarlo- y el analístico -se toma una porción grande  de  masa y se le va dando forma, sin modelar  las  partes  por separado.  Este procedimiento se aplica bien al modelado con  papel  y soga.

Al  modelar  objetos  se utilizarán dos formas:  la  superposición  de anillos  (se  recomienda a partir del cuarto año) y  el  ahuecado,  el mismo  parte  de una base redonda, se coloca encima del tablero  y  se presiona por el centro con ambos pulgares hasta formar una cavidad.

- Realización de juegos dactilares.

Con el fin de continuar desarrollando los músculos finos de las manos, se desarrollarán desde el inicio del curso escolar los juegos dactilares, los mismos se realizarán en cualquier actividad -procesos,  independiente  y  programada- y se acompañan con  canciones,  rimas,  etc. Consultar la bibliografía complementaria para ampliar los conocimientos sobre los juegos.

- Confección de objetos para utilizarlo en el juego, la celebración de una festividad o la ambientación del salón

Este contenido se inicia en el cuarto año de vida, y tiene como  finalidad  la de  propiciar el desarrollo de la coordinación de los  movimientos  de las manos con la vista, un pensamiento constructivo  y  la formación  de  habilidades manuales. Todo lo que los  niños  creen  en éstas actividades debe tener una utilidad práctica.

El orden en que aparecen los contenidos tiene que ser cumplido, porque la formación de una habilidad significa la base, para la formación  de la  siguiente.  Al  pasar de una tarea a otra es  importante  que  los pequeños  tengan dominio de ella, incluyéndola en otros  contenidos  y actividades plásticas.

De  una forma más amplia aparecen explicados aspectos que  tienen  que ver con este contenido en la bibliografía complementaria "La construcción en la edad preescolar". Además se pueden consultar las obras: "El trabajo  manual"  (Impresión Ligera. Ministerio  de  Educación,  1990. Colectivo de autores); "Arte con papel" y otros de interés.

Desde  el inicio del curso escolar se incluye en las actividades programadas e independientes los juegos con papel para construir  variados objetos, los que se hacen más complejos en el quinto año de vida.

Para enseñar a los niños a ensartar cuentas, se puede aprovechar  todo tipo  de material que tenga un orificio, natural o provocado  por  las hábiles  manos  de las educadoras. Con tuzas de maíz  se  confeccionan pulsos  y collares para jugar o regalar; si se recorta algún  tubo  de plástico  o de cartón, los niños las pueden ensartar para construir un móvil para los niños más pequeños del círculo infantil, estos ejemplos se  pueden  enriquecer  con un poco de imaginación por  parte  de  las educadoras.

El  rasgado  libre de papel, sin trazo previo, ni  la  utilización  de simetrías, doblados o esquemas prefijados, es un ejercicio para introducir a los niños en el trabajo directo con los dedos, lo que significa  romper  en  varios pedazos cualquier tipo de  papel.  El  material idóneo es el periódico, el que se entregar  cortado con una medida  de 150  x 150 mm, en la parte superior se le hará  una marca para que  los niños puedan rasgar por el hilo del papel.

Desde el cuarto año de vida las educadoras les enseñar n a  relacionar los pedazos rasgados con imágenes conocidas de la realidad, la  educadora les pregunta - ¿A qué se te parecen estos pedazos de papel?, los niños son los que deben buscar las propuestas, nunca imponérselas. Con el  papel  rasgado pueden crear composiciones sencillas, pegándolo o simplemente  disponiendo  encima de la mesa sin pegar los  pedazos  de papel.

El rasgado de pellizco se  utiliza para adornar la caja de guardar los materiales de construcción, crear un mosaico, etc.

El rasgado de figuras con perforaciones, en el cuarto año de vida será siguiendo  una línea recta y en quinto por un contorno perforado  (las figuras  serán de 60 mm de diámetro) a estos niños se  les  entregar n figuras de formas redondas u ovaladas, sin muchos entrantes y  salientes.

Al  proponer a los niños del quinto año de vida el rasgado de  figuras impresas  en revistas y periódicos, se da la posibilidad  de  poderlos seleccionar  de  acuerdo a sus intereses y gustos o sugerirle  que  lo traigan de sus casas.

Para  realizar la costura sin aguja las educadoras  seleccionarán  los formatos  atendiendo  a las diferentes tareas.  Entre  los  materiales necesarios para esta actividad están los cordones de zapatos, hilos  de estambre, cordel o cualquier otro material de fácil manipulación.  Los formatos seleccionados para la costura sin aguja deben ser  recortados por  las  educadoras y decorados por los niños unos días  antes  a  la actividad. Los formatos pueden ser de cartón o cartulina.

El papel para realizar los dobleces ser  suave, de un tamaño aproximado de 80 x 80 mm. Las educadoras velarán porque los niños realicen  el trabajo encima de las mesas. Al unir las partes se les enseña a  pasar el dedo suavemente sin golpear, para obtener el doblez. Para  orientar a los niños del cuarto año de vida, a la hoja de papel se le traza una línea de punto por donde se realizar  el doblez,  para  confeccionar postales, casa de campaña, etc.

El  plisado en su forma más sencilla se realizará en el quinto año  de vida, siguiendo una línea de punto, a una distancia una de otra de  30 mm y más tarde a 20 mm. Los formatos serán de forma cuadrada y rectangular. Antes de plisar los niños pueden decorar las hojas para confeccionar una cola de un pez, las alas de una mariposa o un abanico.

Las  tijeras  se introducen al finalizar el quinto año  de  vida,  las primeras actividades del corte con tijera se dedicarán al manejo de la tijera,  una vez dominado el instrumento, se comienzan a trabajar  las diferentes tareas, empezando por el recorte de formas rectangulares.

Evaluación de los niños

La evaluación como componente del proceso docente educativo es  importante en la educación plástica, porque representa el punto de  partida para medir como van los niños.

La  vía fundamental para valorar el desarrollo plástico que va  alcanzando  cada niño es la observación del proceso de la actividad,  desde que  se comienza a planificar el tema hasta que se concluye el  mismo, un tanto puede ocurrir en la apreciación.

Actividad independiente

En la actividad independiente las educadoras crean las condiciones con la ayuda de los niños. Los niños toman los materiales del lugar fijado para su actividad y concluida esta se devuelven al mismo.

La  actividad  independiente es del niño, pero las  educadoras  pueden sugerir  y  propiciar juegos donde apliquen las  técnicas  aprendidas, juegos visuales, viso/verbales, de dramatización, etc.

ORIENTACIONES A LA FAMILIA

Desde el inicio del ciclo la educadora trabajará con los padres aspectos como: ¿Deben los padres hacerles dibujos a sus hijos? ¿Cómo propiciar la creatividad? ¿Adónde llevar a los niños los fines de semana  a  los museos? Estos y otros temas ayudarán a la familia a  continuar el  trabajo iniciado en el curso. Es bueno que la familia conozca  que ellos puedan participar en la organización de las actividades, ayudando  a sus hijos a buscar materiales de desechos o naturales, y a enriquecer sus  representaciones conversando con ellos sobre los temas planificados en las actividades.