¿Cómo hacer pequeños experimentos con los niños y niñas para que conozcan algunas características del agua?

Autora: MSc.María del Carmen del Valle Núñez.

  

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Se recomienda, a partir de los tres años, abordar de forma muy sencilla algunos contenidos acerca del agua, como es el referido a si algunos cuerpos flotan  en  ella. Se puede invitar a los niños a que coloquen objetos en el agua (corcho, madera, plástico, metal, etc.), pedirles que observen y describan qué  pasa: ¿cuál se hundió?, ¿cuál queda arriba? Guiarlos a la conclusión de que algunas cosas se hunden y otras flotan.

 Otro contenido es el que trata sobre los cambios del estado físico del agua, se podrá escoger diversas variantes para tratar este aspecto:

 a) Proponer a los niños recoger un poco de agua en un recipiente  y observar las características (líquido, se derrama, etc.) Y  después colocarlo en el congelador. Pasado un tiempo prudencial, sacarlo  del recipiente  y observarlo: ¿qué cambió?, ¿por qué?, ¿cómo está el agua ahora?, ¿se derrama?, ¿está caliente o fría?, ¿por qué?

 b) Orientar a los niños colocar el recipiente en un lugar  visible a temperatura ambiente un rato y de nuevo observar: ¿qué  pasó?, ¿por qué? Dejar que ellos se expresen y saquen conclusiones. Se les  puede invitar  a observar qué sucede si se calienta agua. Observar el vapor al ebullir. Estas observaciones las pueden hacer los niños con ayuda del adulto. Formular preguntas a los niños como: ¿qué observaron?, ¿saben por qué?, ¿qué pasaría si quitamos un rato la cazuela de la candela?

 Al  tratar algunos aspectos del agua, resulta favorable recurrir a la comparación. Por ejemplo: al analizar que el agua es inodora se  puede proponer a los niños oler diferentes líquidos (perfume, alcohol, café, etcétera) y compararlos con el agua. Estimularlos a que expresen el resultado de su comparación: ¿este tiene olor?, ¿y  este?, ¿el agua tiene olor?, ¿en qué se diferencian? El mismo procedimiento puede  emplearse al analizar que el agua no tiene sabor. Se  le  puede proponer a los niños probar cosas dulces, saladas, ácidas y compararlas con el agua.

 Se sugiere a partir de los cuatro años impartir el aspecto referido a si el agua permite pasar la luz porque es transparente. Una variante es  la siguiente: los  niños miran a través de un recipiente con agua  y  de otro con leche y comparan el resultado. Se  puede  preguntar: ¿qué ves a través del agua?, ¿y cuando miras a través de la leche, puedes ver?, ¿por  qué? Se deben aprovechar los procesos de alimentación y de atención a los animales y plantas para enfatizar la importancia del agua.