El maíz de Antón (adaptación)

Había una vez un campesino que se llamaba Antón y vivía en un pequeño bohío al lado de un cañaveral. Antón guardaba todo el maíz que recogía muy cerca de su bohío.

Cierto día se apareció por allí un ratón llorando, Ric, Ric y se puso a comer del montón de maíz que guardado tenía en su saco, Antón.

El campesino se enojó mucho cuando vio su maíz estropeado. _ ¿Qué haré?, decía: ¿cómo encontraré al ratón?, ya sé, dijo, iré a buscar al gato Ron Ron.

Ron Ron era un gato gris muy bonito y vivía en un bohío cercano. A Ron Ron le gustaban mucho los ratones, por eso se puso muy contento cuando el campesino le dijo para qué lo quería y lo acompañó hasta su casa.

Apenas llegaron a casa de Antón, Ron Ron empezó a abrir la puerta, despacito, despacito para sorprender a Ric Ric comiéndose el maíz y cogerlo de una vez.

Pero cuando ya lo iba a coger, se apareció el perro Botón.

Botón era un perro de muy malas pulgas y no soportaba a los gatos.

Cuando Ron Ron vio a Botón, se olvidó de Ric Ric y de que era necesario mucho silencio para cogerlo por sorpresa. Entonces se viró para Botón, erizó todo su pelo, dobló la espalda y maulló: miau, miau, con todas sus fuerzas.

El perro Botón empezó a ladrar muy alto: jau, jau, jau y entonces mientras Botón ladraba y Ron Ron maullaba se armó tremendo ruido y para completar, el pollo Espolón se puso a cantar con todas sus fuerzas desde la ventana de la casa de Botón.

En eso llegó el Burro Pon Pon y al oír tal algarabía se puso a rebuznar.

El escándalo creció y creció, Antón ya no sabía qué hacer, Antón corría de aquí para allá y de allá para aquí, mientras:

Maullaba Ron Ron

Ladraba Botón

Cantaba Espolón

Y rebuznaba Pon Pon.

Aprovechándose del escándalo, salió corriendo Ric Ric, aquel ratón que comía el maíz que guardado tenía en su casa Antón y fue tanto el susto que se llevó Ric Ric que se lo contó todo a sus padres y hermanos y nunca más se atrevió a comer el maíz que guardado tenía en su casa Antón.


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