Canelo el perro bombero


Un día, el perro Canelo, se despertó de repente de su siesta sobre la hierba. Su gracioso hociquillo olió que algo se quemaba.

- Mus, mus, mus.

Este humo no es de fogata, dijo. Siguió donde le llevaba el olor, fuera del jardín, por el camino se detuvo.

Un humo negro salía de la ventana de una casa.

Canelo se asustó mucho.

- ¿Qué puedo hacer? _ preguntó_.

Debo pedir ayuda enseguida y corrió en busca de los bomberos.

_ ¿Qué pasa, Canelo? _ preguntó el amable bombero _.

_ Una casa se está quemando.

_ ¡Sígueme! _ dijo Canelo.

_ No te preocupes, déjanos a nosotros dijeron los bomberos.

En un momento sacaron la manguera y echaron agua.

¡Glu, glu, glu!

El agua apagaba todas las llamas.

La casa quedó apagada.

El bombero dijo: _ Canelo, eres un perro muy inteligente; has salvado la casa.

Vamos a darte un premio. Y le dieron una estrellita como el mejor bombero de la brigada. Canelo se puso tan contento que saltaba de alegría.



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